a los que orbitan

un proyecto en forma de libro... una selección de textos agrupados... e ilustrados...
el desorden de un blog... las órbitas paralelas...
a los que orbitan...

cita

imagen de silvia

"Los espejos pueden ser misteriosos. A veces se tiene la sensación de que se está mirando dentro de otro mundo que existe del otro lado del cristal. La imagen en el espejo tiene toda la profundidad, el color y la realidad del mundo de acá, de este lado. Los físicos llaman a la imagen que se ve en el espejo imagen virtual. Para nuestras percepciones, parece como si el espejo fuera en realidad una ventana que muestra una vista que es casi, pero no exactamente, la misma que el mundo en que nosotros estamos."
Historia de la luz (2004) | Ben Bova

cita

"Las palabras no son nada, el delirio de los deseos y las fantasmagorías girando en vano en el interior de la dura concavidad intraspasable del cráneo: sólo cuenta el roce, el tacto de otra mano, el calor de un cuerpo, el latido misterioso de un pulso."
La Noche de los Tiempos (2009) | Antonio Muñoz Molina

bípedos

Articket BCN. 7 Museus. 1 ticket. 22 €.

La ruta del Articket:

Museu Picasso
Ontario y Verona cruzan sus miradas por primera vez. Canadá mira las piernas bajo la falda de la amiga de Italia pero es ella, Verona, la que mira a Ontario con la profundidad de un trazo de pincel.

Fundació Caixa Catalunya – La Pedrera
En la azotea sobre el Passeig de Gràcia azota el viento. Verona lleva gafas de sol. Ontario lleva gafas de sol. Al no tener ojos tienen sonrisas y labios y dientes y amabilidad cordial.

Fundació Antoni Tàpies
Ontario visita Barcelona en la soledad transoceánica tras una visita a unos tíos en un pequeño pueblo de Navarra.
Verona planificó este viaje con su amiga hace meses, las filólogas alegres.
Verona acude sin su amiga de turismo de museos.
Ontario acude con su compañera colgante: su cámara fotográfica, y registra las piernas de Verona contra una escultura de Eva Hesse.
Ambos van entendiéndolo todo.

Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC)
Verona y su amiga alegres las dos jugando a encontrar a un canadiense entre las salas de los períodos artísticos. Demasiado grande para encontrarse, demasiado grande la idea para dejársela a la casualidad.
Ontario llega al museo justo cuando las risas italianas entran en el vagón de metro de la línea roja de Plaça Espanya camino de la playa.

Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB)
Llueve y no hay piernas al aire ni gafas de sol. Todo son pantalones finos y chubasqueros transparentes. Del CCCB al MACBA hay prácticamente un paso que los une y las italianas y el canadiense cruzan sus caminos inversos de uno a otro. La amiga que se adelanta. Verona que se para. Ontario que se para. El saludo de la mano, internacional, las palabras atropelladas en inglés, internacionales, el intercambio, las risas y las sonrisas, mundiales.

Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA)
Ontario frente a un pasillo blanco en un edificio blanco con la mente en blanco. Tan sólo un trazo de Italia en la retina, una voz en los oídos y unas piernas en la cámara, compone así el cuadro más contemporáneo.
Verona calla en el recorrido oscuro y la amiga calla porque sabe que cuando Verona calla es mejor dejarla callar, e imaginar, y se dedica a buscar para sí misma algún Milán o algún Nápoles porque la amiga de Verona es absolutamente partidaria de sus productos nacionales.

Fundació Joan Miró
Encuentro concertado por e-mail: a las 11 en la puerta del funicular. El paseo Canadá-Italia bajo los plataneros que se deshojan del calor. Comentan si no es cierto que parece otoño. Entrada al museo, último destino del Articket. Tumbados en la videoinstalación Lóbulo pulmonar de Pipilotti Rist una mano se acerca a otra mano y la primera mano acoge la segunda mano y esta segunda mano se deja recoger y acariciar por la primera mano y ambas manos y ambos dueños de dichas manos se olvidan del arte y permanecen así en el bucle del vídeo y del tiempo de los museos.

cortesías de julia












Señores editores de Edhasa,
les detallo a continuación las deficiencias tipográficas del libro La vida breve de Juan Carlos Onetti, publicado por ustedes en Pocket Edhasa en febrero de 2003 (el ejemplar de nuestra biblioteca corresponde a la primera reimpresión, fechada en abril de 2006), cuya asignación numérica es la 185.

PRIMERA PARTE

- Capítulo 6, página 67, línea 30: "da" por "de"
- Capítulo 13, página 127, línea 2: "cotempló" por "contempló"
- Capítulo 18, página 176: pienso que faltaría cerrar unas comillas

SEGUNDA PARTE

- Capítulo 1, página 239, línea 1: "groseria" por "grosería"
- Capítulo 1, página 242, línea 26: "supropia" por "su propia"
- Capítulo 2, página 250, línea 29: "pra" por "para"
- Capítulo 3, página 258, línea 18: "lo" por "los"
- Capítulo 8, página 294, línea 10: "pesonal" por "personal"
- Capítulo 8, página 294, línea 29: "hablan" por "¿habían?" (no estoy segura, revisar)
- Capítulo 16, página 386, línea 21: "somo" por "como"
- Capítulo 17, página 404, línea 6: "murmurllo" por "murmullo"

En la contraportada hay otro error, gravísimo, en el apellido del protagonista, porque Brausen sin la ene final sería como otra persona, una que no vibra cuando se la llama a voces.
Por otro lado, consulté su página web para comprobar la reseña de este libro y mi sorpresa fue mayúscula al encontrar otros dos errores, diferentes, en los nombres: a Brausen le llaman Braunsen y al médico, Díaz Grey, le llaman Días Grey.

Señores, un poco de atención, por favor, es de LITERATURA de lo que estamos hablando.

Sin más, reciban un cordial saludo,
Julia

Cortesía de Julia, bibliotecaria de la isla.

cita

"-¿Qué es esa alma?- preguntó-. ¿Y cómo puedo conseguir una si no la tengo? ¿Dónde está esa alma tuya que nunca la he visto ni la he oído? Y si es algo que no puede verse, oírse ni tocarse, ¿cómo sabes tú que ella tenía una?"
La Taza de Oro (1929) | John Steinbeck

sueños de syl

imagen de iván

El Cuadro

Desde hace ya varios minutos Lala observa el cuadro absorta, quieta, todo su cuerpo parece responder dócilmente a un extraño estado hipnótico. No era uno de los favoritos, ni siquiera esperaba encontrarlo en la exposición de ese gran artista de renombre internacional cuando su marido reservó las entradas con antelación. Mira los gruesos trazos nerviosos sobre la tela. No piensa en nada, no piensa en nada ni en nadie. Sólo mira, observa, embriagada de tanto color: rojos, blancos, azules y amarillos que atraviesan la tela y parecen flotar a su antojo. Se deja llevar por los trazos irregulares e indefinidos de un azul intenso que dan forma a unas ramas irregulares que parecen mecidas por la fuerza de un viento invisible. Su mirada recorre cada trazo con precisión, apreciando los diferentes tonos de azul que van formando las ramas dibujadas de azules tan oscuros que casi llegan a ser negros.
Su marido, la llama, Lala, venga vamos, pero ella no responde. Ya ni siquiera le oye. Lala, venga, que hay más. Lala sigue observando, ensimismada, esos azules que casi llegan a ser negros, negros azulados que casi llegan a ser morados, azules que casi llegan a ser negros, negros azulados que casi llegan a ser morados, azules que lleg...
Al caerse Lala al suelo, sin sentido, se ha armado un gran revuelo en la sala de exposición, el marido, desconcertado, pide ayuda, dando palmaditas a las mejillas pálidas de su mujer; el personal de sala, habla atropelladamente por los walkies pidiendo ayuda, una emergencia, dicen; y la gente curiosa, ávida de espectáculo, observa la escena atraída por el morbo, mientras grita sin pudor ¿estará viva?. Un hombre de traje oscuro y barba blanca observa la escena con complicidad. A veces ocurre, piensa mientras se acerca al marido, que impotente, sigue intentando recuperar a Lala.
- A veces ocurre, ¿sabe?
- ¿Qué? ¿El qué?- pregunta el marido desconcertado.
- A veces ocurre que un cuadro roba el alma de una persona y se queda dentro de él. Y ya no... ya no vuelve más.
Durante unos segundos el marido le mira a los ojos, está a punto de creer lo que dice, pero su gesto se contrae en un gesto de incredulidad y enfado.
- Pero... ¿qué dice?¿está usted loco?
Es entonces cuando el marido le da la espalda, vuelve a Lala nervioso e irritado y sigue dando palmaditas a unas mejillas que pronto estarán frías.
El hombre de traje oscuro, se aleja, mientras murmura para sí a veces ocurre, sí, a veces ocurre que un cuadro roba el alma de una persona para quedarse dentro de él, y es entonces cuando ya no hay remedio, ya no lo hay.

cita

XX

Rechazo lo que me es afín
Y atraigo hacia mi órbita los contrarios y distintos.
Rechazo los astros, las edades, la muerte,
Y atraigo hacia mí los débiles juncos, los mendigos,
el musgo.

de Ejercicios respiratorios (1943) | Nicanor Parra

monomanías y sinopsis

imagen de iván

las amenazas sobre el agua verde, los misterios de lo opaco y lo denso se resuelven y se atenúan llevando a la práctica la siguiente técnica: buscar un palo seco cerca de la orilla, acuclillarse al lado del agua verde, introducir lentamente el palo en el agua verde, romper lo opaco y lo denso, confirmar que hay una distancia y un fondo, respirar tranquilo y continuar el camino.

cita


imágenes de iván

monomanías y sinopsis

imagen de silvia

consejo para la perpetuación de los libros:
Si llegada la ocasión, usted se encuentra con un libro entre las manos y, por circunstancias cotidianas o fantásticas, ha de abandonar forzosamente su placentera lectura y no dispone de ningún objeto plano y limpio para marcar el hueco entre las páginas (véase: una postal, una fotografía, un boleto de tranvía… busque en sus bolsillos y en su cartera) y se ve usted forzado a doblar una de las esquinitas del papel, proceda por favor de la siguiente manera para la favorable perpetuación de su ejemplar: elija la esquina superior o inferior, dependiendo de dónde NO esté la numeración de las páginas, es decir: que la esquinita a doblar sea completamente blanca. Elija la esquina izquierda o derecha (superior o inferior según la explicación de arriba) en el momento en que abandone su lectura (con toda probabilidad deberá releer, al retomarla, las líneas previas como contextualización e inicio de la inmersión: NO se preocupe, es absolutamente normal) y dóblela cuidadosamente, fijándose en no alcanzar ninguna palabra impresa, es decir: que la esquinita a doblar sea completamente blanca. Ha de ser consciente de que esas esquinitas dobladas un día se desprenderán de las páginas, de ahí nuestra insistencia en que, si es del todo imposible interceder con un remedio más eficaz a la desmembración y pérdida de las partes de algunas hojas, al menos aseguraremos así que dichas pérdidas sean mínimas, meros triangulitos blancos que no dañarán al texto original. ¡Ya verá cómo sus hijos, e incluso sus nietos, lo agradecerán!

cita

"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío,alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo y hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta."
Lolita | Vladimir Nabokov

bípedos

Rambla dels Caputxins. Exterior. Día.
Interior cabeza niño ocho años. Interior. Interior.
En el interior de esta cabeza una mano vieja y arrugada que serpentea.
El niño que mira a su papá y no le dice nada.
El papá que dibuja retratos sentado en una silla.
Los extranjeros que se sientan en la silla para que el papá los dibuje.
El niño que se sabe también un extranjero aterrizado hace poco tiempo desde Uruguay hasta este pedazo de Rambla.
El papá que le sacude la cabeza entre retrato y retrato y le pide cada vez que pose para él.
El niño que se niega en rotundo, vigilante de la mano vieja y arrugada que serpentea.
Acá llega la mano.
El niño que mira la mano vieja y mira después la mano del papá cómo traza el labio sonriente de una alemana y se le encoge el corazoncito al pensar que en ese preciso instante la mano vieja le está robando el alma a la alemana, de tan viejo que es el viejo roba almas cuando las pintan en retratos para poder vivir un poco más, sabe encontrar el momento exacto en que el alma pasa de la persona a la punta del carboncillo.
El niño que traza un plan para salvar las almas de las señoras alemanas empujando el brazo del papá. Borrón y gruñido.
El viejo que roba las almas de los extranjeros cuando cruza la Rambla para ir a comprar el pan donde trabajaba Mercè.
Y así cada día.

Rambla dels Caputxins. Exterior. Día.
Interior cabeza hombre ochenta años. Ubicación indefinida.
En el interior de esta cabeza los ojos temerosos de un niño de ocho años.
Cada día, a la misma hora, sale desde Escudillers, rodea la Plaça del Teatre, y pisa con decisión el medio de la Rambla.
Reminiscencias apopléjicas y un brazo en forma de ele y una mano temblorosa que adelanta al cuerpo renqueante.
Mercè, si poguessis veure com és el barri ara…
La mano es vieja y arrugada y además tiembla, abanicando el aire de la mañana.
El viejo que mira al niño que lo mira con ojos de temor y se pregunta Com és que aquests nens immigrants fan aquestes cares de pànic si de segur que aqui hi viuen molt millor que allà d’on vinguin.
El viejo que serpentea su mano vieja y el niño que se acerca a la espalda del papá y hace que de la mano que dibuja salga un borrón, una línea que no pertenece a la cara que debe retratar y ante la que debe cumplir un parecido asombroso para poder cobrar el precio pactado por el retrato.
El papá que le gruñe al niño.
El viejo que termina de pasar.
El niño que ve cómo el viejo sigue recolectando almas nuevas, incluso las de los turistas de los caricaturistas.
I així cada dia.

A Vika

cita

"Las cosas que terminan dan paz y las cosas que no cambian comienzan a concluirse, están siempre concluyéndose. Lo terrible es la esperanza."
El lugar sin límites | José Donoso